El motivo de esta entrada es, precisamente, centrarme en uno de ellos, concretamente en el de Senyoreta 2.0, donde se muestran diversas posturas de maestros (jubilados y en activo), alumnos y padres sobre el papel y la funcionalidad de las nuevas tecnologías en la escuela. En algunas ocasiones se puede ver cómo tanto alumnos como maestros coinciden, sobre todo en lo referente al desfase del equipamiento informático y a la falta de formación del profesorado, que se ve superado por los conocimientos de algunos chavales en este aspecto.
Por otro lado podemos comprobar como algunos alumnos no se muestran a favor de la utilización de las tics en el aula en parte debido a lo comentado anteriormente y en parte debido a que algunos de ellos consideran que es un medio de distracción, pero tal como dice uno de estos alumnos, mientras que la forma de distraerte en las tics son las redes sociales, con los libros de texto se hacía (o hace) lo mismo pero dibujando sobre ellos.
Por el contrario vemos como algunos de los maestros consideran a las nuevas tecnologías como una fuente efectiva de aprendizaje, siempre que se haga un buen uso de ellas. Con esto me refiero a que la consideran, en principio como un medio efectivo para captar la atención de los alumnos, ya que se trata de un medio que conocen y que, en su mayoría, conocen y usan. Además las consideran como una herramienta de trabajo intelectual que permite a los alumnos buscar y seleccionar informaciones y ser críticos con ella a la hora de utilizarla. Por otro lado pueden llegar a ser inclusivas y ayudar a los alumnos a trabajar de forma cooperativas y ser una fuente de ayuda, siempre y cuando se sepan utilizar y sacarles el partido que tienen.
